Si alguna vez notaste que tus plantas no crecen como deberían, incluso cuando las riegas bien y les das los mejores abonos caseros, es posible que el problema no sea la planta… sino el suelo. Y aquí es donde entra un ingrediente que muchos jardineros subestiman, pero que puede transformar por completo la salud de tus cultivos. La clave está en elegir el tipo de cal correcto, pero lo sorprendente es que casi nadie sabe que existen varias y que cada una cumple funciones totalmente distintas.
En unos minutos descubrirás cuál es la que realmente necesita tu huerto (y por qué usar la equivocada puede frenar el crecimiento).
¿Por qué se usa cal en el huerto y el jardín?
La cal es uno de los mejores aliados del suelo porque cumple funciones esenciales:
- Corrige la acidez, un problema común que limita el desarrollo de las raíces.
- Mejora la disponibilidad de nutrientes esenciales para las plantas, evitando bloqueos de calcio, magnesio o potasio.
- Ayuda a mantener un suelo más suelto y aireado, ideal para cultivos exigentes.
- Favorece la actividad de microorganismos beneficiosos.
Pero no todas las cales son iguales. La imagen lo deja claro: cal agrícola, cal viva y cal apagada actúan de manera diferente. Usar la incorrecta puede subir demasiado el pH, quemar raíces o no generar el efecto esperado.
Vamos una por una.
Cal agrícola: la más usada en huertos domésticos
¿Qué es la cal agrícola?
La cal agrícola, también llamada carbonato de calcio (CaCO₃), es la forma más suave y estable de cal. Su acción es lenta, pero segura.
¿Cuándo utilizarla?
Ideal para:
- Incrementar gradualmente el pH del suelo.
- Suelos moderadamente ácidos.
- Huertos donde no se necesita una corrección urgente.
Es la preferida por quienes quieren ajustar el pH sin riesgos. Si tu suelo tiene un pH entre 5,5 y 6, este tipo de cal funciona perfecto para llevarlo a un nivel ideal para cultivos como plátano, tomate, pimiento, lechuga, repollo y frutales.
Ventajas
- No quema raíces.
- No requiere equipos de protección especiales.
- Mantiene una corrección estable en el tiempo.
- Aporta calcio de manera moderada.
Cómo aplicarla
Puedes añadirla al momento de preparar el suelo para siembra o incorporarla ligeramente con un rastrillo. Actúa despacio, por lo que sus efectos se sienten semanas después.
Cal viva: la corrección más rápida (y la más fuerte)
¿Qué es la cal viva?
La cal viva es óxido de calcio (CaO). Su reacción con el agua es muy intensa y genera calor, por lo que debe manejarse con mucho cuidado.
¿Cuándo usarla?
Se recomienda para:
- Corregir suelos altamente ácidos.
- Situaciones donde necesitas subir el pH de manera rápida y profunda.
- Es común en terrenos muy degradados, suelos de selva o áreas agrícolas con acidez extrema.
Precauciones importantes
- Siempre utilizar guantes, gafas y mascarilla.
- Nunca aplicarla directamente sobre las raíces.
- Evitar contacto con la piel.
Su alta reactividad puede causar quemaduras, tanto en personas como en plantas si se usa mal.
Ventajas
- Actúa rápido.
- Es muy eficaz para corregir acidez extrema.
¿Cuándo evitarla?
Si tu suelo no es extremadamente ácido o si no tienes experiencia aplicándola, es mejor optar por otra opción. Su fuerza puede modificar el pH demasiado y afectar microorganismos del suelo.
Cal apagada: calcio sin alterar demasiado el pH
¿Qué es la cal apagada?
La cal apagada es hidróxido de calcio (Ca(OH)₂). Se obtiene al mezclar la cal viva con agua para “apagarse”, lo que reduce enormemente su reactividad.
¿Cuándo utilizarla?
Es ideal para:
- Aportar calcio al suelo sin modificar de manera brusca el pH.
- Suelos con tendencia a la corrosión o donde se quiere evitar cambios fuertes.
Muchos jardineros la prefieren cuando quieren fortalecer cultivos sin entrar a modificar el terreno de forma drástica.
Ventajas
- Es más segura que la cal viva.
- Corrige ligeramente la acidez.
- Excelente fuente de calcio fácilmente disponible.
Usos recomendados
Muy útil en cultivos sensibles a la falta de calcio, como:
- Plátano
- Tomate (evita la pudrición apical)
- Pimiento
- Cucurbitáceas (zapallo, pepino, melón)
¿Cuál es la mejor cal para mi huerto?
Depende de lo que necesites corregir:
| Necesidad del suelo | Tipo de cal recomendada |
|---|---|
| Subir pH lentamente y sin riesgos | Cal agrícola |
| Corregir acidez extrema rápidamente | Cal viva |
| Aportar calcio sin alterar mucho el pH | Cal apagada |
Tip extra: nunca apliques cal junto con fertilizantes ricos en nitrógeno
Puedes provocar pérdidas de nutrientes por volatilización. Lo ideal es esperar 2 a 3 semanas entre cal y abono.
¿Por qué la elección correcta de cal mejora el desarrollo del plátano y otros cultivos?
Los cultivos como el plátano son especialmente sensibles a la falta de calcio y a los suelos demasiado ácidos.
Cuando eliges la cal adecuada:
- Las raíces crecen más profundas.
- El suelo retiene mejor el agua.
- Los nutrientes se vuelven más disponibles.
- La planta desarrolla hojas más grandes y sanas.
Una simple corrección del pH puede ser la diferencia entre una planta débil y un huerto que produce en abundancia.
Conclusión
La cal es un gran aliado del jardín, pero su efectividad depende de elegir la versión correcta.
La cal agrícola es la más segura para ajustar el pH poco a poco; la cal viva es poderosa y rápida para suelos muy ácidos; y la cal apagada aporta calcio sin cambios bruscos.
Comprender sus diferencias te asegura un suelo equilibrado, plantas fuertes y cultivos más productivos.
Si tu huerto lleva tiempo con problemas de crecimiento, quizá la solución está justo bajo tus pies: en el pH y en el tipo de cal que estás usando.










